El traspaso de la ruta nacional A012 quedará formalizado este miércoles 22 de julio en la Casa Rosada. El acuerdo habilitará a Santa Fe a hacerse cargo, durante 20 años, de las obras y el mantenimiento de un corredor clave para la producción y los accesos portuarios del Gran Rosario.
El convenio será firmado por el gobernador Maximiliano Pullaro junto a autoridades nacionales. Del encuentro participarán el ministro de Economía, Luis Caputo; el jefe de Gabinete, Diego Santilli; y la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei.
“Si mañana nos firman, el jueves a la mañana empezamos”
Desde el Gobierno provincial anticiparon que las primeras tareas podrían comenzar apenas un día después de la firma. “Si mañana nos firman, el jueves a la mañana empezamos la reparación”, afirmó el ministro de Obras Públicas de Santa Fe, Lisandro Enrico.
La calzada de la A012 presenta baches, deformaciones y sectores con un deterioro marcado. La Provincia planea arrancar por los tramos en peores condiciones.
Qué asume la Provincia y qué pasa con los peajes
Durante las dos décadas que dura el acuerdo, Santa Fe deberá financiar las obras, aportar maquinaria y personal y sostener las tareas de conservación de la traza. El eventual cobro de peajes no queda habilitado de manera automática: para avanzar con ese sistema, la Provincia tendrá que completar una gestión adicional ante el Gobierno nacional.
El traspaso se había anunciado en abril, pero faltaban pasos administrativos para que Santa Fe quedara habilitada a intervenir sobre una ruta que sigue bajo jurisdicción nacional. Uno de los puntos centrales de la negociación fue la duración: la Provincia buscaba un plazo largo que justificara las inversiones y permitiera un programa continuo de mantenimiento.
Para la Nación es una ruta más. Para Santa Fe, es una ruta que representa el abandono.
Lisandro Enrico, ministro de Obras Públicas de Santa Fe
1,8 millones de camiones por año
La A012 funciona como un anillo vial alrededor del Gran Rosario: conecta rutas nacionales y provinciales con áreas industriales, localidades de la región y los accesos a las terminales portuarias. Por esa zona circulan alrededor de 1,8 millones de camiones al año, sobre todo en los picos de la actividad agroexportadora.
El deterioro de la traza provoca demoras, encarece los costos logísticos y es un riesgo concreto para camioneros y automovilistas. Las obras estarán vinculadas con las mejoras proyectadas en los accesos portuarios, con el objetivo de ordenar el tránsito pesado en uno de los principales corredores logísticos del país, en la misma línea que la apuesta provincial por la carga minera.